Madrid. 15 de enero de 2020. El pasado 28 de diciembre, la tierra comenzó a temblar de manera inusual en el sur de la isla de Puerto Rico. El 6 de enero, los temblores llegaron a magnitud de 5,8 y, al día siguiente, de 6,4, provocando la muerte de una persona y graves daños en casas, colegios y todo tipo de infraestructuras en municipios como Ponce, Guayanilla, Guánica y Yauco, todos ellos al sur de la isla. Según informa la prensa local, más de 3.000 familias han perdido sus casas por derrumbes y daños estructurales y, en poblaciones como Yauco, se estima que unas 3.500 casas (22% del total) se han visto fuertemente afectadas.

A pesar de esto, la actividad sísmica continúa y los números aumentan. Según los datos confirmados por el Servicio Geológico de Estados Unidos, desde el 28 de diciembre se han registrado más de 139 terremotos de magnitud superior a 3, de los cuales 6 han sobrepasado magnitud 5 y el mayor alcanzó magnitud de 6,4. La situación ha obligado a los vecinos de los municipios más afectados a tomar medidas drásticas, como salir de sus casas por el temor a los derrumbes y acudir a refugios o espacios abiertos, que se han convertido en campamentos de emergencia.

La prolongación de la actividad sísmica agrava los posibles daños a infraestructuras y servicios esenciales como el acceso a electricidad o agua potable. El desalojo necesario de hospitales, residencias de ancianos y la imposibilidad de garantizar servicios a pacientes dependientes de tratamiento rutinario en centros de salud, aumenta el riesgo de pérdidas humanas.

Estos hechos han desencadenado una enorme movilización y despliegue ciudadano, además de gubernamental, con recursos de apoyo provenientes de otras zonas de la isla que no se han visto afectadas, así como por la diáspora puertorriqueña en ciudades de alta concentración de puertorriqueños, como Orlando (Florida).

Para Rafael Pérez Colón, presidente de la Casa de Puerto Rico en España, e Ignacio Salinas Casanova, presidente de la Iniciativa Puerto Rico España: “Puerto Rico ha vuelto a ser sacudido por el azote de la naturaleza, después del huracán que tanto le afectó en 2017. Ahora, no obstante, la situación se circunscribe solo al sur de la isla, si bien con importantes daños para las personas. En este sentido, queremos manifestar nuestro apoyo y solidaridad con los afectados y animar a todos los interesados a contribuir a través de instituciones que están trabajando en la zona. Estamos convencidos de que, con la ayuda de todos, Puerto Rico saldrá adelante”.

Para más información

Algunas campañas de ayuda a los afectados por el terremoto[1]


[1] Existen muchas organizaciones trabajando sobre el terreno en este momento en la región afectada. Las incluidas en este comunicado han sido seleccionadas por recomendaciones y contactos hechos desde Casa de Puerto Rico en España e Iniciativa Puerto Rico España, pero no existe ningún vínculo o compromiso entre las partes, solo el deseo de facilitar la información.