En España poco se conoce sobre la actual situación de Puerto Rico, territorio que se está enfrentando a una compleja crisis, evidente en cuatro grandes ámbitos: financiero, político, económico y social.

Puerto Rico arrastra una deuda superior a 70.000 millones de dólares, que no puede pagar siguiendo los procedimientos ordinarios. De ahí que se haya acogido a un proceso de suspensión de pagos, bajo la supervisión de una junta impuesta por el Congreso de los Estados Unidos, la Junta de Control Fiscal, una especie de “troika”, como ocurrió en el caso de Grecia. Este hecho ha puesto de manifiesto la falta de autonomía de la isla y, en cierto modo, el colonialismo encubierto que supone la fórmula de “estado libre asociado”, otrora tenido como referencia por el nacionalismo vasco y catalán.

La crisis financiera ha subrayado la política. Precisamente, a través de la aprobación por el Gobierno de la Ley para la Descolonización Inmediata de Puerto Rico, se acordó la celebración de un nuevo plebiscito para decidir sobre el estatus político de la isla, que finalmente tendrá lugar este domingo 11 de junio. Tres son las opciones planteadas: integrarse plenamente en EE.UU. (estadidad); la libre asociación o independencia; o mantener el actual estatus territorial (estado libre asociado).

El gobernador, Ricardo Roselló, apoya la estadidad, aunque se va a enfrentar a un fuerte llamamiento a la abstención por parte del principal partido de la oposición, el Partido Popular Democrático, que defiende el estatus actual y no comparte la celebración del referéndum. La libre asociación o independencia, en principio, es una opción lejana y con poco apoyo.

La coyuntura actual se completa con la crisis económica y social, ya que la isla sufre una recesión desde hace más de una década, que está conllevando un exilio de puertorriqueños en los últimos años, con una pérdida de alrededor del 13% en el período 2006-2016.

Puerto Rico se encuentra ante un momento importante de su historia, en el que está luchando por salir adelante. Esperamos que pueda sortean las adversidades y sentar las bases para un futuro de crecimiento económico y bienestar para sus ciudadanos.